sábado, 17 de marzo de 2012

Parlamento y poder de los bancos


Hay un desequilibrio que condiciona la percepción de la democracia: la opinión que tienen los ciudadanos sobre quien tiene más poder, si los bancos o el gobierno.
Por poder entendemos, a los efectos de este comentario, la capacidad de influir en la vida de los ciudadanos.
Si consideramos que los bancos influyen más que los gobiernos en las decisiones políticas, mal vamos. Nadie los ha elegido para que decidan sobre nuestras vidas y hacienda. Y eso es lo que ocurre en este momento: los ciudadanos perciben que las finanzas condicionan las decisiones de nuestros políticos.
¿Acaso el capitalismo mata la democracia? O dicho de otro modo: ¿Qué incentivos políticos existen en nuestra democracia para que los bancos manden más que los gobiernos? Incluso, en nuestras encuestas (CIS) los parlamentos salen mal parados, incluso influyen mucho menos que el gobierno, cuando son ellos los que deben controlar al gobiernos.
La satisfacción hacia la institución democrática es un indicador de su buen funcionamiento; si la percepción va mal, la democracia va mal.
A lo largo de los años (1994 -2010) las encuestas nos muestran que las ideologías conservadoras perciben el gobierno con mas poder que los bancos; y las situadas a la izquierda del espectro, ven a los bancos con mas poder que el gobierno. Es por ello –quizás- que unos siguen votando a sus partidos y los otros no… ¿para qué? Al fin y al cabo, poco van a influir…
La izquierda han dado poco valor a estas percepciones y –quizás- en ello se explique sus resultados electorales. Como gobierno han hecho poco por alterar el marco competitivo –tuvieron el BOE- entre gobierno y bancos. Estaban demasiados extasiados en pertenecer a Europa y aceptar sus cuitas, sus euros, sus gobernanzas. Ahora recogemos los frutos: paro, desanimo y depresión social.
Los ciudadanos situados en las escalas mas bajas de los ingresos, los menos educados –votantes ”lógicos” de las izquierdas- son los que perciben al gobierno con mas capacidad para influir en la sociedad; pero no perciben –en general- sus políticas para redistribuir las riquezas.

jueves, 15 de marzo de 2012

Marco Laboral y desigualdad social



El marco del trabajo español esta claramente dividido entre los que tienen un historial laboral ininterrumpido, por unas regulaciones laborales altamente protectoras y –de otra parte- un gran grupo de empleados en condiciones muy precarias.

Los que tienen un mejor acceso a los beneficios del estado del bienestar son los que más cotizan; así tienen garantizadas unas prestaciones de paro, de pensiones y demás ayudas. Sin embargo, los otros, los que tienen que subsistir como buenamente pueden –cada vez un número mayor de personas- no acceden en igualdad a la Seguridad Social o estado de bienestar.

Quizás ello explique la diferencia de percepción que tienen los españoles sobre el estado de bienestar. Su fin último es la redistribución de las riquezas, el estado debe tratar  de que las desigualdades que genera el mercado no amenace la paz social, por lo que debe garantizar una asistencia mínima a todos los ciudadanos.
Pero según un último estudio de la Fundación Alternativas el estado del bienestar no redistribuye las rentas, sino que acrecienta la desigualdad, desde el momento que la regulación laboral es tan poco igualitaria, generando empleados mas protegidos que otros.

Conviene defender el estado del bienestar, en ello nos jugamos un modelo de sociedad, a pesar de los muchos cambios a los que está abocada. Hay cosas que tendrán que cambiar, cosas que no deberían cambiar y cosas que no sabemos si cambiaran o no. Una de las que si deberían cambiar es que los retornos del estado del bienestar no fueran parejo a las aportaciones de los trabajadores, pues implica mantener la desigualdad social, cada vez mas creciente en España.

miércoles, 7 de marzo de 2012

En defensa ética del estado del bienestar


Ética y diferencias entre lo público y privado en el estado del bienestar

España ha sido un país con conciencia de desigualdades tan notables, que dieron lugar a una tremenda guerra civil. Al cabo del tiempo, la sociedad evolucionó e instauró unos niveles de bienestar, acaso comparables con los países de su entorno europeo. Pero hoy, este estado del bienestar amenaza quiebra.
En un periodo muy corto hemos pasado de una sociedad de “obreros y trabajadores” a otra de clase media. Las encuestas de 1985 nos muestran una sociedad que se autocalificaba de obrera o trabajadora en un 32 % y de clase media, en un 38 %. En el año 2000, solo el 20% se autocalifica de trabajador u obrero y el 70 % se califica de clase media.
A partir de los 70, las instituciones también evolucionan, aunque muy perneadas por personas vinculadas al bando ganador de la guerra. Así, ejercito, políticos y funcionarios, en general, se profesionalizan; sin embargo el sistema judicial no lo hace en la misma medida y aún hoy es la institución peor percibida por los ciudadanos. Por razones difíciles de explicar, el porcentaje del PIB que se invierte en ella es relativamente escaso, comparado con Europa; es difícil creer en una sociedad “justa” sin una justicia eficiente.
Las rentas familiares se fueron incrementando; obviamente, a la par que las diferencias sociales también lo hacían. La renta per capita pasó de 11.400 € en 1981 a 23.300€ en 2011. Quizás cabría reconocerle a los gobiernos de Felipe González la instauración de un sistema de IRPF que pudo financiar y extender los beneficios del estado del bienestar en nuestro país. Se recaudo bastante y se pudo invertir en servicios sociales, lo que hoy llamamos estado del bienestar. Otro dato a tener en cuenta fueron los ingentes recursos que vinieron de Europa, de los fondos estructurales.
Pero al más mínimo temblor, el andamiaje se tambalea… ¿por qué? Se habla mucho de los abusos al sistema –por ejemplo: empresarios escaqueándose de pagar impuestos, recetas de pensionistas para otros menesteres, cobro de paro por empleados en la economía sumergida, políticos cobrando en A y B, lo que les apetece, etc.- y es verdad. Quizás nos falta la ética necesaria para hacer un uso racional de los beneficios del sistema. Al fin y al cabo, casi nos hemos encontrado con el sistema, sin tener tiempo para reconocer el valor que tiene y la necesidad de cuidarlo, pues en ello va nuestro bienestar, el nuestro del presente y el del futuro.
No querría entrar en señalar causas de la fragilidad del estado del bienestar en la mala gestión ni en la corrupción. Creo que son relativamente sencillas de resolver, con un adecuado reclutamiento de sus gestores y políticos; y la persecución de las mafias integradas –lamentablemente- en nuestro estado. Aparte de esto, poco se puede decir.

Hay que centrar el análisis en esa falta de ética de los usuarios. Para mejorar el uso de las prestaciones, antes habría que mejorar la justicia y la hacienda. La justicia, porque sin un mayor dimensionamiento, con incorporación de todas las sensibilidades sociales, resulta una sociedad injusta. Actualmente –me atrevo a pronosticar- el porcentaje de personas que va a misa habitualmente, es mayor en la judicatura que en la sociedad en general. No es un sitio atractivo para trabajar, solo para ganarse la vida.
En cuanto a la hacienda pública, la incidencia de la economía “B” es casi –dicen- del 20 % del PIB. Si no triplicamos el número de inspectores fiscales, la sociedad no se mantiene en los niveles legales que requiere un estado del bienestar.

Si se persiguen mejor los delitos, la sociedad es mas justa. La sociedad del bienestar se puede mantener, pero con la coerción  hacia los defraudadores, sean españolitos de a pie, empresarios que contratan en “B”, o políticos con propiedades de difícil justificación. Hace falta más institucionalización a la hora de perseguir los delitos.
Pasó lo mismo con nuestros “hábitos” en las carreteras. Hace unos años, nos tomábamos unas copas y cogíamos el coche, estaba mal, pero… Hoy sabemos que no se puede hacer, y no tanto por lo éticamente reprobable de la conducta, ni siquiera porque podamos matar a inocentes o dejar huérfanos a nuestros hijos, sino por los “puntos” del carné. El resultado: 5.035 muertos en el 1992 y 1.480 en el 2011.
Acabar con los abusos hacia el sistema no se arregla con llamamientos a la contención moral de los políticos corruptos, sino con una mayor intervención de los actos administrativos. Tampoco conseguimos nada llamando defraudador a quien no paga sus impuestos, sino haciendo caer sobre ellos el peso de la inspección de hacienda. Acabaremos con los abusos al sistema de prestación del desempleo persiguiendo a los que contratan sin cobertura legal; y así un largo etc. La moraleja es que habría que desarrollar el sistema punitivo para que el sistema social del bienestar pueda resistir. Nos debe animar la reducción de la siniestralidad en las carreteras.

sábado, 12 de noviembre de 2011

Pisos embargados

La situación económica está muy mal. Lo dicen todas las encuestas que toman la temperatura a la opinión pública. Pero la economía condiciona el comportamiento de las personas. Y hasta tal punto que podemos ver escenas como estás: nos aprovechamos de las desgracias del vecino. A la vez somos capaces de criticar bárbaramente la situación de los mercados.
Pero somos nosotros mismos los que reforzamos esos comportamientos. Pero a la vez, podemos cambiar el curso económico con nuestros comportamientos.
Creo que sin un poco de rigor ético en nuestro proceder, va a ser muy difícil cambio alguno Me parece bochornosa esta foto, pues da cauce a conductas –porque existen, ojo- que hacen de nuestra sociedad un sitio inseguro donde vivir.
No deberíamos poder perder un piso con tanta facilidad, la misma con que lo conseguimos. Algo debe de ir mal si alguien se siente atraído por ganchos como este.

miércoles, 13 de julio de 2011

Luc Tuymans

CAC
Centro de Arte Contemporáneo
Hasta el 4/09/2011


A veces la pintura impresiona nuestra sensibilidad desde su propia crudeza; otras, solo vemos una técnica muy correcta, pero sin que nos llegue al ánimo. Más difícil es encontrar una pintura con una técnica depuradísima –que la apreciamos conscientemente- y sintamos ese estremecimiento que provoca el arte. La exposición  de Luc Tuymans que nos regala el CAC tiene eso, técnica pulquérrima que eligiendo unos mínimos rasgo, te reproduce en tu interior un efecto de los que el subconsciente guarda porque estorba. La soledad, la muerte, el sinsentido de existir nos aflora en esta pintura. No son metáforas más o menos manidas, no. 

Son explicitaciones de lo que no contará la historia. No hay ganas de mostrar la mediocridad, sino revelar ese vivir cotidiano que a veces nos empuja a pensarnos sin las proyecciones que nos hacemos de nosotros mismos. Detrás de la imagen que proyectamos existe eso.
La técnica de Luc es lo primero que sobresale en esta exposición. Es un expresionismo suave, como si las flores pudieran cantar, pero no nos ahorra eso, la “expresión” fuerte de un sentimiento. Tiene una técnica agresiva para mostrar un sentimiento “ligero”, pues solo así nos puede llegar, como en el telediario.
 
Tras esa equilibradísima composición de sus lienzos… nos fuerza la tonalidad más sutil… sus verdes tan novedosos. Sus naturalezas muertas, o vivas o en la UCI… que no se explicar. Compone un rostroy nos regala su mirada –con solo lo que necesita para sugerirnos que es eso, un rostro-. O sin mirada, porque puede que ese rostro no tenga historia y no sea mas que ese ser anónimo que tras su muerte, perderá todo recuerdo.
 
Tuymans nos sugiere rostros que se difuminan, como una metáfora al olvido en el que poco a poco todos nos convertiremos. El inmisericorde rostro de la nada, como ese del soldado de una guerra sin sentido –por mucho que nos intenten seducir esas voces patrióticas-.
 
El arte de Luc Tuymans nos seduce con una luz desvaída, como el silencio del existir de lo que pinta. Rostros normales, pero esa norma que reivindica la extraterritorialidad del canon. Lo que está fuera del canon también tiene vida, aunque este avocada al olvido, a la muerte, desde la soledad del que vive sin avaricias de dejar su recuerdo, anónimo. ¿Qué recordará a los que siguen la norma, a los normales?
Ancianos desatendidos del recuerdo, que es su morir sin historia. Acaso una sola esquela en un periódico por toda trascendencia.
 
Y eso fuerza a gritar al lienzo, desde el blanco de la pared, se reivindica y aferra la atención del espectador. El espectador sale con la sensación de haber visto una pintura elegantísima, un contenido inquietante, pero sobre todo, de haber vivido un inmenso espacio de arte. ARTE.

sábado, 14 de mayo de 2011

Sylvie Fleury



High Hells on the moon
(Zapatos de tacón alto en la luna)
CAC Málaga
Sylvie Fleury (Ginebra 1961)
18 marzo – 9  junio 2011

Cuando entras en la exposición lo primero que notas es un cambio radical en la luz. El aire transmite una luminiscencia de neón que te advierte que estás en otro espacio: el espacio de la sofisticación. Porque toda la muestra es eso, retazos de fascinación por la sofisticación. 


Hay algo de Arte Pop, hay estanterías de metacrilato y extrañas composiciones, como estarían en una Galería de Ámsterdam, Bruselas, o Zurich. El ambiente da para comprarse un bolso de Vogue. Toda Sylvie es la explicitación del sofisticado arte del centro de Europa. El Papa viste con zapatos de Prada.

Maneras para ser sublimes. Portadas de revistas femeninas de moda, carritos de grandes superficies totalmente en dorado; y el coche. El coche siempre omnipresente en eso que se llama consumismo. Un espejo recubierto de cristales de Swarovski que refleja tu imagen con un halo diamantino. Una cueva de neumáticos de donde dimanan fuentes de agua, que debe tener algún significado antropológico sobre el coche y el status de los que lo poseen. El grupo y el individuo que establecen sus jerarquías por el auto que usan.

Pero tras ese recreo icónico de fatuas estampas de marcas, la calidez de colores, las formas redondas, sin aristas, se puede sospechar un distanciamiento de la artista de ese ambiente que ha generado. Vive en él, nos lo muestra, pero da la sensación que es consciente de su fatuidad, de su artificialidad. Pero ¿cómo renunciar a él?

martes, 10 de mayo de 2011

Equilibrio inestable. Los deficit de los Ayuntamientos


Gobernar es, en cierto sentido, una forma de ordenar las cosas. Quizás en las circunstancias públicas actuales, una manera de poner orden sea gastar "solo" lo que se ingresa. Pero en las administraciones públicas actuales es muy complicado. Nos encontramos con las disposiciones de la Ley de Bases de Regimen local, que establece las competencias que afectan a los municipios. La propia ley no pone límites a los proyectos que pudieran emprender las distintas corporaciones. Lo que si hace es establecer los mínimos competenciases; a saber:

lunes, 18 de abril de 2011

Espectro 1º, de Pedro Barrientos

ENTREVISTA A PEDRO BARRIENTOS, CON MOTIVO DEL ESTRENO DE EXTRACTOR DE ESPECTROS; Espectro primero.
De izda a drcha: Cristina López Risueño, Laura Sánchez Naranjo, Leticia García del Castillo Olivares, Mª José Garrido Romanos, Ruth García Delgado (Sopranos), Pedro Barrientos Duque (Tenor- Compositor), Araceli Campos Luque(Profesora de Historia de la Música) y Santiago Martínez Abad
(Clarinetista).
CONSERVATORIO MANUEL CARRA

Día 4 de Abril, 2011, Lunes a las 20h


Preestreno de la obra llamada “Espectro primero” basada en un método experimental de improvisación guiada, llamado “Extractor de espectros”

El pasado 4 de abril asistí al preestreno de esta obra de Pedro Barrientos, de la que quedé fascinado. Para mi Pedro es el mejor músico con el que he tratado y oír un concierto acompañado por él, es un placer que me ha ayudado a entender mucho mejor la música. 

Después de algunas dudas, pensé que debería darle difusión , pues tenemos un gran músico y debe saberse. Este "Espectro primero" es una obra donde sobresale el genio creativo de Barrientos, a la vez que te llega y moviliza toda tu sensibilidad. Es por ello, por tributo a la música, que decidí entrevistar a Padro Barrientos para mi blog. Aquí publico sus comentarios
.

¿Crees que les llega a los estudiantes este arte?



No sólo estoy convencido de que sí les llega a los estudiantes, sino que incluso  los niños son muy receptivos a este tipo de manifestaciones artísticas y estéticas, se pudo comprobar en el preestreno y estreno de “Espectro Primero”, donde había niños y nos mostraron su interés e implicación.  No olvidemos que el arte es universal y trasciende con naturalidad cuando la sensibilidad es patente. Todos somos susceptibles de traducir estos mensajes, no se necesita más que tener los canales abiertos.



2ª  No toda la pieza está interpretada en escena. Hay parte de ella pregrabada, supongo que con ordenador. ¿Cómo se realizó esta grabación, qué nos puedes decir de esta parte de la pieza?



Esta obra, “Espectro Primero”, es el resultado de la extracción de un mensaje expresivo, a través de un método de intuición artística e improvisación musical que he ideado y que está en fase experimental,  al que denomino “Extractor de Espectros”.

Para la realización adecuada del método, planteo algunas “Guías-canales” a seguir, además de indicaciones precisas. Una de esas guías está procesada con medios Electroacústicos y programas informáticos de grabación y manipulación del sonido.

La idea base donde se sustenta “Espectro Primero” es en crear, partiendo de la intuición inmediata con unos parámetros indicadores, basados en este caso, en cinco sentencias poéticas que conducen en todas las direcciones de la imaginación. La grabación condiciona el tiempo y abre planos estéticos que el intérprete traduce con su libre albedrío, pero a la vez es libre de descomponer el texto y reinventarlo para su visión personal, tanto los cantantes , como el Clarinete Bajo. En esta propuesta, el público esta implicado como parte receptora creando un bucle .  

En cuanto a mis ideas para crear la parte grabada, puedo decir que incluye el contenido de una esencia buscada por mí, a través de lenguajes musicales y expresividades alojadas en un plano ancestral que intuyo,  y que posee claves a descifrar, surgidas de lo que llamo “La impronta”.



3ª  ¿Por qué crees que tiene mala prensa la música contemporánea entre algunos melómanos de Málaga y de todo el mundo?



Realmente creo que habría que educar la sensibilidad de las personas y de paso hacer entender al público que esta música es la que se presenta en total consonancia con la sociedad que nos toca vivir hoy.  Que la evolución es un hecho irrevocable y que las posibilidades son infinitas y todas ocupan un lugar en el complejo entramado. Digamos que estas manifestaciones del arte son tan lógicas y válidas como cualquier otras  de cualquier época. Hay que saber contemplar de cuantas más perspectivas, mejor. Es un camino abierto y libre e inmenso.



4ª    Cuando la creación artística, como en tu caso, indaga por caminos poco comunes ¿qué papel juega el público? ¿Piensas en que no te entenderá…, en que abres camino para la interpretación de sentimientos complejos…?



Creo que indago por los mismos caminos que se han planteado desde los principios del pensamiento humano, y que siendo ciertamente apasionantes, son comunes en las mentes curiosas con fantasía e imaginación. La relación con el público me plantea muchos interrogantes, y la vivo de forma extraña. No codifico muy bien la evidencia de la energía que fluye, si se que existe y la siento, pero no alcanzo a descifrar la relación compleja de gran generosidad reciproca y complementariedad que existe entre el mediador- comunicador y el receptor, es un círculo mágico que intento asimilar y aceptar, aunque no entienda sus designios.

Nunca me siento condicionado por temer a la incomprensión del público, procuro que mis expresiones y lenguaje sean el vehiculo que me lleva a necesitar dar algo de mi, que pongo en bandeja y ofrezco, como cuando un querido invitado  viene a mi casa.

Sin duda se abren puertas que llevan a sentimientos y vivencias complejas. Yo no rechazo estas propuestas ni me dan miedo o pudor, me hacen vivir intensamente y me enriquecen como persona, lo siento así.



5º  Cuando escuché la pieza “Espectro Primero” basada en el “Extractor de Espectros”, me sorprendió que fuerais descalzos: ¿Por qué?



Mucho contenido de las acciones que emprendemos se sustentan de los ritos.

Desde el culto primitivo, se prodigaron las ideas para crear y manejar un metalenguaje que hiciera evolucionar al ser humano hacia una forma elevada. Así se nutrió la simbología de acciones  físicas y terrenales que conectaban con el éxtasis, o que a través de signos desembocaban en una catarsis.

Los pies sustentan nuestra materia y por ellos drenamos nuestra energía a La Tierra, no hablo de algo intangible, estamos atraídos por ella y nos acoge. Descalzos conectamos con mayor adherencia,  somos una parte necesaria de un todo que vibra y que no cesa en su movimiento coordinado, sólo nos resta aceptarlo.



No quisiera terminar esta  entrevista sin dar las gracias a los intérpretes que se implicaron desde el principio con este apasionante proyecto: Santiago Martínez Abad, Clarinete Bajo y las Sopranos, Ruth García Delgado, Cristina López Risueño, Mª José Garrido Romanos, Leticia García del Castillo Olivares y Laura Sánchez Naranjo .





lunes, 11 de abril de 2011

Suministradores de certezas

Kippenberger miró a Picasso
Museo Picasso
22 febrero-29 mayo 2011

A veces estamos tentados de pensar que el pragmatismo nos suministra las mejores certezas. Y puede ser cierto. Kippenberger nos propone que el concepto es más importante que la narración. Este alemán del 53, que murió en el 97 (44 años de vida intensa), osa a pontificar. Desde las cavernas del Punk hasta las salas de la Saatchi Gallery, su obra es provocadora. Provoca ilusiones de conceptos estéticos, mejor referenciados en el presente.


Su sapo crucificado solo puede desquiciar “a los que previamente ya estén desquiciados”, como he leído por ahí. Sublime la exposición de carteles, es toda una declaración de principios estéticos. Retratos notablemente ingeniosos, imágenes que proponen conceptos estéticos. Surgiendo del punk “alcanzan las mas elevadas cotas de la nada”. Quiero decir que ya está bien de hablar de obras polémicas o propuestas confusas. Martin Kippenberger nos hace una propuesta estética que muchos apreciamos. Particularmente interesante los pósters y demás afiches colgados a la entrada de la exposición temporal. Nos ofrece ese universo que podrían ser las referencias estéticas de tantos y tantos, que a falta de tener algo mejor, son excluidos por un sistema económico que los descarta de un trabajo digno, de unas pensiones futuras o aquello de los sex Pistols, “No future for you”. Recordáis aquello de Dios salve a la reina y su Parlamento fascistas… porque como no los salve Dios. Pues en esta línea interesante va la obra de Martin.
Creo que detrás de ese expresionismo, tan alemán, sobresale un uso del color sin el menor interés en eso, en el color; es una frivolidad. Lo importante es lo que quiero expresar, impresionar, decir lo que quiere, una inmisericorde sensación de si mismo e intentar hacer algo para expresarlo.


Una nota negativa: Los videos son muy difíciles de ver. Quizás haya que ir predispuestos a tirarse varias horas de pie, e incómodamente, ir mirando hacia una pantalla, enclaustrada en una mesa, y ponerse unos auriculares, para seguir el documental. Yo no lo hice, soy muy escrupuloso.
Los conceptos que nos propone Kippenberger son actuales. El Museo se ha vuelto a cubrir de gloria organizando este evento, propuestas artísticas muy actuales.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Representación Política de los “Excluidos”





¿Y quienes son los excluidos? Son todos aquellos a los que la sociedad prescinde en el reparto de la abundancia que se presume en una sociedad de consumo.  Pienso en los jóvenes que no encuentran trabajo (decente), ni lo encontrarán en un futuro próximo; pienso en los mayores de 60 años desechados, aquellos que no tienen “cotizados” tiempos que les asegure una pensión honorable. Pienso en los viejos, victimas de la cultura egoísta que los parcela en un lugar oscuro de la casa o, en el mejor de los casos, en una residencia digna.

La “clase obrera” ya no es poseedora del germen que nos traerá una sociedad nueva, hecha de solidaridad y sentimientos tan alejados de la cultura capitalista, de la competitividad y la productividad y demás zarandajas. Los sindicatos, como representante de una clase sin promesa de un mundo mejor, defienden eso, la capacidad económica de los consumidores. Su mundo es la lavadora o un coche mejor. ¿Qué mal les podría suceder a las familias de los trabajadores si no son representados por los sindicatos? ¿Algo peor que sus hijos siguieran con un trabajo precario y mal remunerado? Si, reconozcámoslo, los sindicatos representan algo así como la capacidad de consumo (capitalista) de los asalariados.

Pero … ¿Y a los excluidos? Los emigrantes, los parados, las prostitutas esclavas de los polígonos, a esos ¿Quién los representa?

Creo que el problema no es menor. Vemos que surgen nuevos poderes políticos –los medios de comunicación, los financieros, los culturales- que influencian la organización de la sociedad y los repartos de las riquezas y, por supuestos, excluyen a los que no son de su clase.
 
Este aumento de las desigualdades entre los ciudadanos, está aumentando la sensación de inseguridad de todos. Los unos porque la pueden perder, los otros, porque se sienten como desplazados del convite y no saben que podrá ser de ellos.

Quizás aparejado a la falta de control político en el Parlamento de esos nuevos poderes de los medios de comunicación, de los sectores financieros o de otro tipo; nos encontramos con economías muy especulativas –pelotazo del ladrillo- o episodios de corrupción de los que están muy cerca del poder político –Autonomías o Ayuntamientos-. La economía ya no es la herramienta que difunde un bienestar social, solo es un fin en si mismo: aumentar el PIB y todo, obviamente, irá bien.

Pero no faltará mucho tiempo para que estos excluidos salten a la calle y reivindiquen algo de esa ciudadanía social que se les escamotea. Serán los emigrantes los que demanden su trozo de tarta: tanto en los hospitales, como en los concesionarios de coches. Los jóvenes desertarán de sus estudios, pues de poco les puede servir para garantizar su futuro… y demandarán lo que se les promete en la publicidad. Pero nada de esa frustración de una parte cada vez mayor de la sociedad está articulado. Los partidos no representan estas sensibilidades, los sindicalistas no están para otra cosa que para defender algunas monedas de sus empleados. Pero ojo, solo los que trabajan en medianas empresas o en el sector público. Y mientras tanto ¿quién comprende, concreta y diseña unas políticas que integren estos excluidos? Creo que en ello nos van problemas muy serios de fragmentación social. Y creo además que no hacemos movimientos para anticiparnos a esos episodios.